Hace unos días alcancé la cifra de 20.000 seguidores en Twitter.

Por cada múltiplo de 1.000 seguidores nuevos que consigo en Twitter, tengo como “tradición" hacer una captura de pantalla de mi perfil de Twitter y publicarla en mis diversos perfiles sociales, dando las gracias a mis seguidores por estar ahí apoyándome.

 

 

Es maravilloso enseñar la parte “bonita" de nuestra vida en la web social, ¿verdad?

¿O quizás no es tan maravilloso?

 

La problemática subyacente en la vida de color de rosa de tu perfil de Facebook

Si te das un paseo por Facebook, o por cualquier otra red social, verás que la mayoría (¿el 99%?) de las publicaciones de la gente son sobre aspectos positivos (y muchas veces “altamente edulcorados") de sus vidas.

Hay varios problemas relacionados con el hecho de andar por ahí mostrando únicamente la “cara bonita" de la vida (tu vida):

  • Puedes proyectar una imagen vanidosa, egoísta y superficial.
  • ¿Es posible que generes un sentimiento de envidia en algunas personas? Probablemente sí, y te aseguro que es mejor mantenerse bien alejado de las personas envidiosas: no suelen aportarte nada positivo (más bien al contrario).
  • Además de un sentimiento tan poco atractivo como la envidia, mostrar tu vida como si estuvieras posando para las fotos de un exclusivo y millonario reportaje de una revista del corazón (de los años 80, no de las de ahora) puede provocar que las personas que te lean piensen que sus vidas son miserables porque no están viviendo todas tus “aventuras" y tus “momentos maravillosos".
  • ¿Te acuerdas de aquella frase que decía: “Las comparaciones, por definición, son odiosas"? Pues parece que algunas redes sociales fueron diseñadas exclusivamente para que estemos comparándonos continuamente con nuestros semejantes.
  • Cuando publicas que estás alcanzando tus objetivos, que tienes éxito, que estás “ganando trofeos", ¿por qué no hablas también del tremendo esfuerzo y sacrificio que te ha costado llegar hasta ahí?
  • Seguro que para ganar este “torneo", antes has perdido muchísimos partidos. ¿Por qué no hablas también sobre esas derrotas?
  • Mejor aún, ¿por qué no explicas cómo todas esas derrotas te han hecho superarte y te han convertido en la persona y en el profesional que eres hoy en día?

 

Lo que de verdad nos interesa saber de ti 

Seamos honestos: casi nadie muestra sus problemas, cotidianos o no, en la web social.

¿Quién habla de sus errores? ¿Tú? ¿Yo? ¿El vecino? Pero si en Facebook  y en Twitter “somos todos perfectos", cómo vamos a hablar de nuestros errores: eso no te convierte en trending topic.

Pues precisamente mostrar al mundo tus errores, tus problemas y tus miserias es una de las cosas que mejor te puede hacer conectar con el resto de habitantes de la web social:

  • ¿Por qué no nos cuentas cuando te dedicabas a rellenar tus perfiles sociales con una experiencia laboral de la que carecías, y los posteriores problemas que eso te acarreó con uno de tus primeros clientes cuando descubrió que habías mentido?
  • ¿Por qué no hablas de aquella vez que asististe a un evento de marketing online principalmente para ver la ponencia de ese blogger al que tanto admirabas, y que cuando lo conociste en persona te pareció ser un auténtico cretino?
  • ¿No crees que podrías relatarnos el calvario que viviste cuando decidiste empezar a trabajar con ese cliente que resultó ser alcohólico? Sí, aquél que, además de recibirte con un whisky en las reuniones mensuales que teníais para planificar las estrategias futuras de Social Media, te llamaba a las tantas de la madrugada totalmente borracho porque se le había ocurrido meterse a revisar la Fan Page de Facebook de la empresa y había decidido que aquella foto que habías publicado hace una semana “no tenía la calidad suficiente" (como si en su estado de embriaguez pudiera ver algo claro).
  • ¿Qué tal contarnos todo el tiempo que invertiste (o perdiste) en ayudar a aquel “supuesto amigo" al que impulsaste con todas tus fuerzas para que tuviera la máxima visibilidad con el blog que había lanzado porque se había quedado en paro, pero que te dio totalmente la espalda cuando empezó a tener algo de “éxito" con su blog, al que cuidaste como si fuese tuyo y cuyos posts compartiste “hasta el infinito y más allá"?
  • ¿Ya no recuerdas aquella vez en la que decidiste comprar miles de reproducciones “falsas" para un canal de YouTube… que acabó siendo baneado por Google? ¿Te acuerdas de la cara que se te quedó? ¿Y de la cara del cliente que era el dueño del canal?
  • ¿Por qué no hablas de la adicción que tienes a tu smartphone, particularmente a las apps relacionadas con la web social? ¿Por qué no cuentas los problemas que eso te ha acarreado en tu día a día con tu familia, tus amigos y tus compañeros de trabajo (especialmente tu jefe)?
  • ¿Se te ha olvidado todo el tiempo que has perdido discutiendo por tonterías en grupos de Facebook con gente que no tiene otra distracción que meterse en dichos grupos para trolear, llamar la atención del primero que pase por allí y así intentar llenar sus vacías vidas con algo de significado?
  • ¿Y aquella ocasión en la que ese “top SEO" te pidió multitud de enlaces (en varias de tus webs) y luego ni siquiera te dio las gracias? ¿O cuando tú mendigaste enlaces a la mayoría de tus contactos de la web social para intentar posicionar ese blog de micronicho que no te estaba dando los resultados esperados con Google AdSense?

 

Después de releer mi post, creo que, a partir de ahora, no voy a volver a publicar en mis redes sociales ninguna foto que muestre que tengo 1.000 seguidores más en Twitter.

 

En realidad, creo que todos deberíamos hacer autocrítica (yo el primero) y revisar profundamente el tipo de publicaciones que hacemos en nuestras redes sociales.

 

¿Cuál es tu opinión? ¿Crees que el mundo de las redes sociales está lleno de “edulcorantes artificiales"?

 

¿Has publicado alguna vez tus errores y problemas en la web social? ¿Crees que es buena idea hacerlo?

 

Como siempre, la sección de comentarios de este blog es donde verdaderamente se encuentra el contenido de calidad, así que: ¡te espero allí!