Cuando empecé a escribir este blog, en Septiembre de 2013, lancé al mundo un proyecto que tenía en mente desde que, hace algunos años, comencé a leer a otros bloggers especializados en la web social y en la nueva economía global conectada.

Por fin, después de muchos meses desarrollando ideas y haciendo pruebas, tenía mi blog funcionando, online y visible para que cualquier persona conectada a Internet pudiera ver el resultado de mi trabajo.

Antes de lanzar el blog, había leído mucha información sobre cómo crear un blog, fundamentalmente relacionada con la parte tecnológica del blogging.

También había escuchado multitud de consejos sobre un aspecto al que yo, en principio, no presté demasiada atención: ¿con qué frecuencia debo publicar un artículo nuevo en mi blog?

 

A pesar de que no me planteé objetivos demasiado exigentes en cuanto a la frecuencia de publicación de nuevos artículos, internamente pensé que sería capaz de publicar, como mínimo, un artículo a la semana.

Si has seguido de cerca mi evolución como blogger, sabrás que no he podido seguir el ritmo de publicación que me había planteado. Particularmente, mi ritmo como escritor se ha truncado en las últimas semanas, ya que llevo sin publicar un artículo nuevo en mi blog desde hace casi dos meses.

 

¿He fallado a mis lectores?

Para saber si he fallado a mis lectores, primero debería revisar los objetivos iniciales que me llevaron a lanzar este blog.

El principal motivo de existencia de este blog es enseñar.

Sí, enseñar a través de mi blog todo lo que yo antes aprendí, tanto leyendo a otros bloggers, como experimentando-trabajando-impactando en los diversos proyectos relacionados con la web social en los que he estado, estoy y estaré implicado.

Así, debo preguntarme a mí mismo: ¿he fallado por no publicar un artículo a la semana?

Ni siquiera estoy hablando de publicar un artículo al día, como hacen esos top bloggers tipo superhéroe que nunca fallan a sus lectores y que siempre tienen listo su artículo diario para ser publicado.

Llegados a este punto, debemos reflexionar y preguntarnos acerca del tipo de blog que queremos tener.

Pero además, tenemos que investigar sobre el tipo de lector que queremos que se sienta atraído por nuestro blog.

 

Por eso, debemos plantearnos algunas cuestiones como las siguientes:

  • ¿Es bueno escribir una gran cantidad de artículos, aunque no cuidemos demasiado el contenido de los mismos? ¿O es mejor cuidar al máximo la calidad y los detalles de nuestros artículos, aunque eso no nos permita publicar de una forma tan frecuente como la que la mayoría de los top bloggers nos aconsejan (un artículo al día)?
  • ¿Prefieres enseñar algo a tus lectores que de verdad les ayude a mejorar? ¿O te gusta más recibir una gran cantidad de tráfico proveniente de Google, aunque lo que publiques sea olvidado por tus lectores a los pocos minutos de haber sido leído (si es que lo han leído)?
  • Si de repente dejas de publicar artículos, ¿alguien te va a echar de menos? Y no me refiero a Google y a sus robots. ¿Alguno de tus lectores “humanos” sentirá tu ausencia temporal de la blogosfera? ¿Se preguntará si te ha sucedido algo para que hayas dejado de publicar?
  • Ese artículo “tan viral” que tienes en mente puede que sea compartido cientos de veces en Twitter cuando lo publiques, pero, ¿alguna de las personas que lo ha compartido ha leído el artículo hasta el final (o hasta la mitad)? Y más aún: ¿has impactado de forma real en alguna de las personas que se ha leído el artículo, de tal forma que esa persona tenga ganas de cambiar algún aspecto de su vida después de haber leído tu blog?

 

No sé si he fallado o no en cuanto a la frecuencia de publicación, pero sí sé que podría haber hecho algunas cosas para mejorar la situación actual, en la que se ha producido una cierta situación de “abandono” en mi blog.

Por ejemplo, desde que lancé el blog no he trabajado en un calendario de publicación de forma seria. Esta es una tarea fundamental para cualquier blogger que quiera mantener un ritmo de publicación más o menos estable.

Aquí sí he fallado, y como rectificar es de sabios, en este principio de año he creado un nuevo calendario de publicación para mi blog, tanto para intentar mantener un ritmo estable de publicación, como para alternar la temática de los artículos en el tiempo y así tratar de que los contenidos de mi blog sean interesantes y variados.

 

 

Muy relacionada con la frecuencia de publicación de artículos está la cantidad de palabras que, de media, escribimos en cada artículo.

Está claro: si escribes menos palabras por artículo, este “recorte” te va a permitir escribir más artículos en el mismo periodo de tiempo.

Algunos lectores me han indicado que se han sorprendido en cuanto a la gran cantidad de palabras que hay incluidas en los artículos de mi blog, cuando lo que parece que se estila en los blogs actuales es escribir artículos de unas 300 palabras500 como máximo).

Viendo que este artículo supera las 2000 palabras, tengo la duda sobre si sería más productivo escribir artículos con un menor número de palabras, lo que al final produciría que escribiese más artículos y de forma más frecuente.

Probablemente podría hacerlo, pero, ¿bajaría la calidad de mis artículos si disminuyese el número de palabras? ¿Podría expresar todas las ideas que quiero transmitir en un post si redujese la longitud de mis artículos? Es una tarea que tengo que practicar, para después comprobar con el feedback que reciba de mis lectores si estoy en el buen camino.

Así que, si quieres dar tu opinión, este es un buen momento: la sección de “Comentarios” está abierta esperando tus sabias palabras.

 

Llevo dos meses sin publicar en mi blog: ¿es el fin del mundo?

 

 

Otros bloggers ya han pasado antes por esto

Supongo que cuando tienes un “periodo silencioso” en cuanto a publicación de artículos en tu blog por las razones que sean, lo más sencillo es desesperarte y pensar que esta negativa situación sólo te sucede a ti en toda la blogosfera.

Pues no.

Ahí fuera hay otros bloggers, algunos muy reconocidos, que también han pasado por periodos de dificultad para poder mantener el ritmo habitual de publicación de sus artículos.

Por ejemplo, Víctor Martín nos habló hace poco sobre el día que casi abandona su magnífico blog. Por suerte, no ha sido así, pero sí se produjeron ciertos cambios: Víctor ha tenido que bajar el ritmo de publicación de su blog, entre otras razones, para poder pasar más tiempo con su familia y para poder centrarse en otros proyectos.

Otro caso similar es el de Pablo Martín, que después de lanzar uno de los blogs de Social Media más potentes del año 2013, no va a poder publicar tan frecuentemente en su blog como a él le gustaría, debido a una reorientación en su carrera profesional. Así, Pablo nos relataba las consecuencias que puede sufrir tu blog en cuanto a visitas si dejas de publicar, que en su caso no han sido tan negativas como cabría esperar.

Por eso, te lo repito: no estás solo.

 

¿Qué puedes hacer mientras no publicas en tu blog?

Si, por las razones que sea, te va a ser imposible publicar nuevos artículos en tu blog durante un determinado periodo de tiempo, quizás puedas mantenerte en contacto con la comunidad de tu blog por otras vías:

  • Usa las redes sociales para seguir en contacto con tus lectores. Aunque no estés publicando artículos en tu blog, ahora puede ser un buen momento para que tu comunidad conozca tu lado más humano y personal.
  • Comparte artículos de otros bloggers que consideres interesantes. Aunque esto deberías hacerlo en cualquier momento, ahora que tus lectores llevan un tiempo sin leer un artículo tuyo, seguro que agradecerán recibir información de calidad a través de tus perfiles sociales, aunque tú no seas el autor de los artículos que estás compartiendo.
  • Utiliza el correo electrónico para resolver las cuestiones que te están planteando tus lectores. Si alguien te escribe a pesar de tener tu blog “un poco abandonado”, te agradecerá muchísimo que le respondas cuanto antes para ayudarle con esa duda que te ha planteado.
  • Si tienes el teléfono de algunos de tus lectores más fieles, puede ser una buena idea llamarles o contactarles por WhatsApp para ver qué tal les va. Es importante hacerles ver que sigues estando ahí para ellos, aunque lleves tiempo sin publicar nada.
  • Si es posible, también puedes quedar en persona con algunos de los lectores con los que tengas más confianza. Seguro que personalmente te es mucho más fácil explicarles las razones que te han llevado a dejar de publicar por un tiempo, y probablemente te mostrarán tu apoyo y te darán fuerzas para volver a retomar la publicación de artículos en tu tu blog.

 

¿Puedes sacar algo positivo de todo esto?

Puede que no estés contento con esta situación de “silencio” en tu blog.

Probablemente estarás nervioso y algo angustiado con lo que está sucediendo.

¿Por qué no intentas calmarte y tratas de analizar los posibles aspectos positivos que se producen durante tu silencio como escritor?

 

En mi caso, en este periodo de casi dos meses en el que no he publicado artículos en mi blog, he comprobado que se han producido algunas situaciones positivas que no me esperaba:

  • He recibido comentarios y correos electrónicos relacionados con artículos que escribí antes de este periodo de “sequía”. Algunas de estas comunicaciones me han hecho especial ilusión, ya que provenían de lectores de Latinoamérica, uno de mis mercados objetivos.
  • Mis artículos han sido compartidos en las redes sociales de mis lectores. Eso significa que algunas personas, a pesar de que yo no estuviera publicando en ese periodo de tiempo, han encontrado mi blog lo suficientemente interesante como para leer los artículos ya escritos, y después compartirlos en sus perfiles sociales.
  • El tráfico orgánico proveniente del buscador de Google que recibe mi blog ha crecido casi un 200 %. Éste es un aspecto muy positivo, porque me indica que Google está indexando mis contenidos de forma correcta y que cada vez más personas que no me conocen de nada están descubriendo mi blog a través del buscador más importante del mercado. Además, si el tráfico que me manda Google está creciendo cuando no publico artículos, es de suponer que cuando vuelva a publicar de forma regular, ese tráfico crecerá todavía más.

 

Pero como no todo iba a ser positivo:

  • El tráfico total que recibe mi blog durante el periodo en el que no he estado publicando artículos se ha reducido en un 30 % aproximadamente.
  • Donde he perdido más tráfico es en el tráfico que provenía de las redes sociales, como era de suponer, ya que al no tener artículos nuevos, no los estoy compartiendo en mis perfiles sociales.
  • Las redes sociales que han dejado de mandar más tráfico a mi blog son Facebook (-90 %) y LinkedIn (-50 %).
  • Mi blog ha perdido un 30 % del tráfico que recibía de Twitter. Esta es la red social en la que soy más activo y la que creo que encaja mejor con un blogger. A pesar de no haber publicado artículos nuevos, como la URL de mi blog aparece en mi perfil de Twitter y yo publicito mi blog de vez en cuando, Twitter ha sido la red social menos perjudicada en cuanto a envío de tráfico hacia mi blog durante el periodo de no publicación.

 

Tu vida real es lo verdaderamente importante

Aunque un blog es una herramienta muy poderosa que puede darte muchas satisfacciones y posicionarte como referente en un determinado sector para así poder lograr nuevas metas profesionales, no podemos olvidar que tu vida real, la vida de verdad, está fuera de tu blog.

En mi caso, el nacimiento de Nuria (mi segunda hija) en Diciembre de 2013, y una posterior complicación médica de Marisol (mi mujer) marcaron un punto de inflexión en mi vida. Afortunadamente, a día de hoy, las dos se encuentran bien.

Toda esta experiencia me ha hecho tener más claro todavía que lo verdaderamente importante es tu familia, su salud, amor y cariño: eso es lo que realmente mueve el mundo.

 

¿Y tú, has pasado por algún periodo en el que no has podido publicar artículos en tu blog?

Si tienes algún comentario relacionado con esta situación, estaré encantado de leerlo: puedes dejar tu opinión un poco más abajo.